A la autora de “Y no quedó ninguno (libro antes conocido como “Diez negritos), por decirlo de manera suave, no le gustaban demasiado las adaptaciones de sus obras. Sin embargo, Sidney Lumet la invitó al estreno en Londres de su famosa versión de Asesinato en el Orient Express, de 1974, con Albert Finney, como Poirot y un reparto brutal, que incluía a Lauren Bacall, Ingrid Bergman, Jacqueline Bisset, Sean Connery, Vanessa Redgrave, John Gielgud, Anthony Perkins, Richard Widmark…
Hollywood entero subido a un tren.
Estaba tan orgulloso de su trabajo que pensó “esta vez sí va a flipar. Agatha Christie va a decir que por fin hemos logrado pasar bien una de sus obras al celuloide”.
El realizador estaba radiante, convencido de que Christie iba a levantar la ceja con admiración y decir: “Por fin alguien ha entendido mi novela”.
Sin embargo, pese a tanta estrella de Hollywood, lo único que le viene a la cabeza a la autora durante la proyección es “¿Pero por qué narices este hombre no para de manosearse el bigote como si fuera un sketch de los Monty Python?”?
Le horrorizó la forma en que Albert Finney se pasaba la vida tocándose, arreglándose y haciendo monerías con aquel enorme mostacho exagerado de forma cómica. Para Agatha, Poirot era un hombre serio, meticuloso y elegante… no un payaso que estuviera constantemente jugando con su bigote como si fuera un gag de comedia.
A Christie le horrorizaba ver a Albert Finney tocándose, retorciendo y acariciando aquel mostacho gigantesco como si tuviera vida propia.
Para ella, Poirot era serio, meticuloso, elegante.
No un señor que parecía estar ensayando un gag cómico cada vez que entraba en plano.
Al terminar la proyección, Sidney Lumet la espera radiante, frotándose las manos:
—¿Y bien? ¿Le ha gustado, señora Christie?
Ella responde, con esa elegancia británica que precede a una puñalada:
—La película está magníficamente hecha…
—¿Entonces?
—…excepto por un error que no consigo perdonar en mi corazón.
Lumet traga saliva.
—¿Cuál?
—Que el verdadero asesino era… ¡el departamento de caracterización!
